En los últimos meses es cada vez más habitual leer noticias sobre el euro digital, las stablecoins o las CBDC. El problema es que estos términos suelen utilizarse como si significaran lo mismo, cuando en realidad representan conceptos diferentes.
Esta confusión no es casual. Todos forman parte de la evolución del dinero hacia un entorno cada vez más digital y todos utilizan tecnologías que, en mayor o menor medida, están relacionadas con la innovación financiera.
Sin embargo, detrás de cada uno hay objetivos distintos, organismos diferentes y consecuencias que conviene entender. En este artículo veremos qué es una CBDC, en qué se diferencia del euro digital y por qué no debe confundirse con una stablecoin.
¿Qué es una CBDC?
Las siglas CBDC corresponden a Central Bank Digital Currency, es decir, Moneda Digital de Banco Central.
Dicho de forma sencilla, se trata de una versión digital del dinero emitido por el banco central de un país. Igual que hoy existen los billetes y monedas físicos, una CBDC representa dinero oficial en formato digital.
La diferencia es importante porque ese dinero no lo crea una empresa privada ni un banco comercial. Lo emite directamente la autoridad monetaria correspondiente.
Por ejemplo, si el Banco Central Europeo lanzara definitivamente el euro digital, este sería la CBDC oficial de la zona euro.
No todas las CBDC están ya en funcionamiento. Algunos países las están probando, otros han iniciado proyectos piloto y algunos ya las utilizan en determinados ámbitos. Lo que sí parece claro es que los principales bancos centrales llevan varios años estudiando este tipo de monedas digitales.
¿El euro digital y una CBDC son lo mismo?
Aquí aparece una de las mayores confusiones y la respuesta es sí y no.
Una CBDC es un concepto general que engloba cualquier moneda digital emitida por un banco central y el euro digital sería simplemente la CBDC desarrollada por el Banco Central Europeo. De la misma forma, otros países investigan proyectos similares adaptados a sus propias monedas nacionales.
Por tanto, todas las monedas digitales oficiales emitidas por bancos centrales son CBDC, pero el euro digital es únicamente una de ellas.

¿En qué se diferencia una CBDC de una stablecoin?
Aunque ambas son monedas digitales, existen diferencias fundamentales.
Las CBDC están emitidas por un banco central y forman parte del dinero oficial de un país o de una unión monetaria.
Las stablecoins, en cambio, son emitidas por empresas privadas y buscan mantener un valor estable, normalmente respaldándose en monedas como el dólar o el euro.
Esto significa que una stablecoin no sustituye al dinero oficial. Más bien intenta reproducir su estabilidad utilizando reservas u otros mecanismos.
Precisamente, hace unos días analizábamos este fenómeno en nuestro artículo sobre la guerra de las stablecoins y por qué bancos y grandes empresas quieren emitir su propio dólar digital, donde explicamos por qué estas monedas privadas están adquiriendo cada vez más protagonismo dentro de la economía digital.
En otras palabras, mientras una CBDC representa dinero emitido directamente por un banco central, una stablecoin representa dinero digital creado por una entidad privada cuyo valor intenta mantenerse estable.
¿Y el dinero que ya tenemos en el banco?
Aquí aparece otra duda muy frecuente.
Muchas personas piensan que el dinero de su cuenta corriente ya es una CBDC y no es así.
El saldo que vemos en nuestra banca online ya es dinero digital, pero corresponde a depósitos mantenidos en un banco comercial.
Cuando pagamos con tarjeta o realizamos una transferencia, normalmente no estamos utilizando dinero emitido directamente por el banco central, sino depósitos bancarios respaldados por nuestro banco.
Una CBDC funcionaría de forma distinta porque representaría dinero oficial emitido directamente por la autoridad monetaria.
Esta diferencia puede parecer pequeña, pero tiene implicaciones importantes desde el punto de vista financiero y regulatorio.
¿Por qué los bancos centrales quieren crear monedas digitales?
Los motivos son diversos.
Por un lado, el uso del dinero en efectivo disminuye progresivamente en muchos países.
Al mismo tiempo, aparecen nuevas formas de pago impulsadas por empresas tecnológicas y proyectos privados que están cambiando la forma en que el dinero circula por Internet.
Los bancos centrales quieren asegurarse de que el dinero oficial siga teniendo un papel relevante dentro de esta nueva economía digital y también buscan mejorar la eficiencia de determinados pagos, favorecer la innovación y prepararse para un escenario donde las transacciones digitales sean todavía más habituales.
Esto no significa necesariamente que el efectivo vaya a desaparecer. De hecho, el Banco Central Europeo ha insistido en numerosas ocasiones en que el euro digital, si finalmente se implanta, convivirá con los billetes y monedas tradicionales.

¿Qué papel tendrá blockchain en todo esto?
No todas las CBDC utilizarán necesariamente blockchain tal y como la conocemos en las criptomonedas.
Cada banco central puede desarrollar la infraestructura tecnológica que considere más adecuada para sus objetivos.
Lo importante es entender que blockchain es una de las tecnologías que pueden utilizarse para construir sistemas financieros más eficientes, pero no la única.
Si quieres comprender mejor este aspecto, te recomendamos leer nuestro artículo sobre qué es blockchain y cómo funciona, donde explicamos de forma sencilla por qué esta tecnología está transformando sectores mucho más allá de las criptomonedas.
Un futuro con varias formas de dinero digital
Durante los próximos años es muy probable que convivan distintas formas de dinero digital.
Por un lado, seguiremos utilizando depósitos bancarios para muchas operaciones cotidianas.
Por otro lado, las stablecoins continuarán creciendo en determinados servicios privados y pagos internacionales.
Al mismo tiempo, algunos bancos centrales seguirán avanzando en el desarrollo de sus propias monedas digitales.
Más que sustituirse unas a otras, todo apunta a que cada una ocupará un espacio diferente dentro del sistema financiero.
Reflexión final
Cuando se habla de dinero digital es fácil pensar que todo forma parte de la misma revolución tecnológica. Sin embargo, comprender quién emite ese dinero, qué respaldo tiene y cuál es su finalidad resulta esencial para entender hacia dónde evoluciona la economía.
Las CBDC, el euro digital, las stablecoins y el dinero bancario no son conceptos equivalentes. Conocer sus diferencias nos ayuda a interpretar mejor muchos de los cambios que ya están comenzando a producirse y que, probablemente, marcarán el futuro de los pagos y de las finanzas digitales.


